¿Cuáles son las molestias más comunes de los Product Manager?

Jan 04, 2022

Todos tenemos molestias, fastidios, y si alguien niega tener al menos una, está mintiendo. La verdad es que la gente puede ser molesta a veces, y también se puede molestar fácilmente. Y eso está bien. Todos somos humanos, así que, naturalmente, haremos algo que moleste a los demás, y nos sentiremos molestos por las cosas que otros nos hacen.

Cosas como que se salten una fila, gente que hace demasiado ruido, los que llegan tarde de manera sistemática... Son molestias generales y globales. Sin embargo, las personas que desempeñan funciones específicas o proceden de determinados entornos tienen sus propias molestias, que en algunos casos se aplican únicamente a su situación y a su rutina diaria.

En HelloGuru, nos encanta hablar con los Product Managers. Admiramos lo que hacen y buscamos maneras de ayudarles. Por eso nos hemos tomado la libertad de preguntarles cuáles son sus mayores molestias y tenemos curiosidad por ver si tú, como compañero PM, te sientes identificado con ellas.

Ser llamado Project Manager

Este es un tema viejo, pero parece que nunca dejará de ser una molestia común entre los Product Managers. El hecho de que las iniciales sean las mismas, no significa que la función también lo sea.

Los Product Managers trabajan duro para llegar a donde están, y los Project Managers también (como todos nosotros), así que la mínima muestra de respeto a lo que hacen debería ser recordar correctamente sus cargos laborales.

Ser arrastrados a reuniones innecesarias

El tiempo de un Product Manager es valioso, al igual que el de cualquiera de sus compañeros de trabajo. Sin embargo, parece que los Product Managers se ven arrastrados una y otra vez a reuniones que podrían haber sido solo un correo electrónico o un mensaje de Slack.

Cuando la gente no entiende lo que hace un PM después de explicárselo numerosas veces

No es la función más sencilla del mundo, lo sabemos. Pero cuando los amigos, la familia y otras personas ajenas al sector preguntan a los Product Managers "¿a qué se dedican?" por quinta vez, resulta molesto. El uso de analogías y símiles tampoco parece funcionar. "El CEO de un producto" es una forma común de entender el término, pero a veces parece que no es suficiente.

Montones y montones de hojas de cálculo

Esta es una de las grandes. Cuando los Product Managers piden algunos datos, suelen recibir una hoja de cálculo gigantesca con toneladas de ellos, de los cuales puede que no todos sean relevantes. Peor aún, es cuando se necesitan datos de varias fuentes para recopilar información. Aquí es cuando las cosas se complican. Los Product Managers acaban con hojas de cálculo dispares y obsoletas, y con la necesidad de crear una enorme en la que se combinen todas las fuentes de datos.

Personas que no aceptan un NO por respuesta

Los Product Managers tienen una hoja de ruta definida, y esa hoja de ruta tardó mucho tiempo en construirse y hubo que tomar decisiones difíciles en el proceso. Lo que se hace es una cuestión de prioridades y de retorno de la inversión, no porque el PM simplemente quiera o no quiera construirlo para la siguiente versión. Así que, por favor, te rogamos que pienses en la próxima vez que un gestor de productos diga NO a una sugerencia tuya. No te lo tomes como algo personal.

Cuando la gente quiere convertirse en Product Manager sólo porque está de moda

Esta es una molestia interesante, y por favor, no la malinterpreten. Los Product Managers quieren que los estudiantes, los jóvenes profesionales y otros compañeros de trabajo hagan carrera en Product Management. Siempre será un beneficio tener más gente en este espacio, y todo el mundo tiene algo nuevo que aportar. Dicho esto, hay ocasiones en las que los recién graduados buscan una carrera en Product Management sólo porque está de moda y es cool, sin saber lo que el trabajo realmente implica.

La verdad es que estas personas sólo acaban disparándose en el pie. Si quieres hacer carrera en la gestión de productos, debes disfrutar de verdad construyendo productos, pero también saber que el trabajo es duro, y que puede que no sea tan lujoso y genial como se presenta.