El mundo de las APIs

API Jul 27, 2021

La mayoría de las veces, usamos y decimos cosas sin pensar en lo que hay debajo. Y a veces es así; es necesario que nuestro cerebro filtre ciertas cosas para poder funcionar. Pensemos en el lenguaje, por ejemplo. Hablamos, escribimos y leemos y la mayor parte del tiempo no estamos procesando lo que ocurre. No pensamos activamente en las conjugaciones, ni en los pronombres, ni en dónde empieza o termina una frase (al menos verbalmente). Pero está ahí. Desde luego que está ahí, y aunque ahora no pensemos en ello, hubo un tiempo en el que tuvimos que aprenderlo (de forma empírica o formal) para saber cómo utilizarlo de manera natural.

Pues bien, algo parecido ocurre con Internet.

Lo usamos todos los días, navegamos, leemos, etc., pero rara vez pensamos en lo que hay detrás. Es decir, hasta que intentamos crear un software. Entonces todas esas cosas que dábamos por sentadas empiezan a aparecer y de repente nos damos cuenta de que no es sólo magia (aunque en cierto modo lo sigue siendo :)). Nos damos cuenta de que la mayoría de las cosas relacionadas con el software funcionan con un front-end y un back-end, y que tiene que haber una forma de conectar esos dos mundos. Y es ahí que las API, o interfaces de programación de aplicaciones hacen su entrada triunfal.

Si alguna vez has oído hablar de las API, es muy probable que las hayas conocido a través de la analogía del camarero o mesero. Para todos los que no estén familiarizados, va así:

Tu software es como un restaurante, ¿verdad? Por un lado, tienes tus mesas, donde los clientes se sientan, miran el menú y piden su comida. Esto se asemeja a tu front-end, donde los usuarios llegan a tu aplicación web y comprueban lo que pueden hacer con ella.

En el otro lado, tienes la cocina, donde tienes los ingredientes y las herramientas necesarias para cocinar y preparar los pedidos. Esto se asemeja al back-end, donde puedes tener bases de datos y flujos de trabajo para crear lo que el usuario final llega a ver cuando interactúa con el producto.

Pero, ¿cómo puedes conectar tu zona de comedor con tu cocina? ¿Cómo va a saber el chef lo que quieren comer los clientes? Eso ocurre a través del mesero. El mesero tomará el pedido del cliente y avisará a la cocina. Cuando la comida esté lista, la llevará al comedor para que el cliente la coma. Esto mismo ocurre con las APIs. Las APIs llevan la interacción que el usuario está teniendo en el front-end al back-end. Este último hace lo que la API pidió en nombre del usuario, y luego lleva el producto de vuelta al front-end, dando como resultado lo que el usuario pidió.

Para un ejemplo del mundo real, supongamos que necesitamos buscar productos electrónicos en Amazon. El front-end tendrá que pedir esta información al back-end a través de la API. Esto se conoce como una solicitud. Lo que hará la API es definir un lenguaje para comunicar cómo se enviará la solicitud al back-end para obtener esos recursos.

Pero mientras todo el mundo puede utilizar algunas APIs para ciertas cosas, como buscar canciones o artistas en Spotify, hay otras que sólo están disponibles para un grupo específico de personas o para el equipo responsable del desarrollo de un determinado software, como por ejemplo, tener datos de usuarios o información de pagos. Esto divide las APIs en públicas y privadas, respectivamente.

Y bueno, esto es sólo un vistazo al mundo de las APIs. Si quieres saber más, te sugerimos fuertemente que consultes nuestro curso sobre APIs, para tener una visión más amplia e incluso saber cómo conectar una API. ¿Qué esperas? ¡Es gratis!

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