Insértate en tu trabajo

Aug 03, 2020

No hay nada más gratificante que poder ver algo —literalmente cualquier cosa— y pensar: "huh, esto me recuerda a X". Significa que X tiene una personalidad característica, que es memorable, y que se puede encontrar incluso en cosas no relacionadas a X —también podría querer decir que amas a X, pero no nos desviemos con ese escenario—. Eso, poder llevar tu personalidad a tu producto y más allá de él, debería ser algo que siempre tengamos en cuenta a la hora de hacer un proyecto, ¿no? Esto puede sonar obvio, pero tómate el tiempo de buscar algunas páginas web que se muevan en el área de tu negocio y verás que muchas lucen extrañamente similares. Así que, ¿dónde está la personalidad? ¿Dónde está ese factor único?

Puede que tu personalidad sea transferible por medio del diseño. Tal vez te gustan los enfoques minimalistas; tal vez eres más de un estilo barroco. Esos gustos pueden convertirse a la forma en la que se ve tu página web o en la que funciona la interfaz de usuario; en las tipografías que escoges para mostrar tus textos, en el logo, o incluso en el nombre de la marca o el proyecto.

Tal vez no se muestra gráficamente sino, como me pasa a mí, a través de las palabras. Quizá no quieres que tu emprendimiento suene rígido y acartonado, así que eres un poco más casual y carismático con tus palabras. Pero, ¿quién sabe? De pronto tu negocio gira alrededor de un lenguaje desapegado y casi robótico, lo cual ayuda a transmitir lo que sea que hace tu negocio —tú sabes, ese startup de BDSM con robots que es inminente que despegue. No sé… puede ser, ¿no?

Es posible que la innovación misma sea lo que hable por ti. Eso sería buenísimo. Sería increíble, en realidad, pues significa que tienes algo que es completamente único. Pero ten en cuenta que tan pronto lances tu producto, si es bueno van a aparecer copias, y los potenciales usuarios no necesariamente sabrán quién sacó antes el producto o cuál es mejor, y podrían irse entonces por 'el que mejor se vea/suene/parezca'. Solo digo.

¿Qué vas a hacer cuando empiecen a copiar tu refri-scooter?

Y solo digo porque, sí, hay muchas sugerencias y guías en internet que, no me malentiendas, son muy útiles, pero en ocasiones pueden terminar reprimiendo la personalidad, los gustos o la creatividad. Y eso solo produce proyectos que resultan ser uno más en un mar infinito de emprendimientos digitales.

Esto no quiere decir que debas ir contracorriente simplemente por ir contracorriente. Pero de vez en cuando puedes confiar en tus instintos. A veces puede coincidir con las tendencias —después de todo, no vives o creas en un vacío—, y otras no. Evalúa cuando puedes ceder y cuando debería brillar tu personalidad a través de tu proyecto. Al final esto podría, PODRÍA, beneficiar a tu negocio de maneras insospechadas. Todo porque la gente vio algo (¿alguien?) detrás de esa publicidad o ese botón, o lo que sea, y no solo a un montón de reglas de marketing presentadas sin ninguna humanidad y de la misma manera que se ven siempre.

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