Probablemente has utilizado No-Code sin saberlo

Aug 30, 2021

Una de las mejores cosas de No-Code no es sólo lo fácil o rápido que puedes llegar a hacer las cosas, sino también lo familiar que resulta. Puede que no lo sepas, pero llevas tiempo utilizando enfoques No-Code o adyacentes a No-Code. Y es bueno que nos demos cuenta de esto, porque muchas veces evitamos sumergirnos en aguas nuevas porque no queremos, no podemos o preferimos no enfrentarnos a un conjunto de reglas y desafíos completamente desconocidos. Pero, ¿adivina qué? Aunque hay una curva de aprendizaje en el No-Code, la mayor parte del trabajo de base ya te será familiar de entrada. ¿Y no crees que eso es un alivio?

Él no sabe que ya ha usado No-Code antes
Foto por Tim Gouw / Unsplash

En primer lugar, vamos a entrar en lo que es quizás la ruta más obvia hacia el No-Code. Plataformas como Wordpress, Wix o Squarespace son extremadamente populares y muy útiles para mucha gente. Han ayudado a cientos de miles de empresas y personas a estar en línea sin necesidad de desarrollar una página tradicionalmente y, bueno, de eso se trata exactamente el No-Code. Sin embargo, estas plataformas no suelen agruparse con otras herramientas No-Code.

Pero es importante que sepas que desde el concepto, desde la idea y desde el desarrollo literalmente visual —con el uso de interfaces de arrastrar y soltar (o drag-and-drop, en inglés)—, estas marcas comparten muchas similitudes con los que ahora son nombres conocidos en la comunidad No-Code. Así que si por casualidad creaste un sitio web en Wix, tal vez deberías probar una herramienta como Bubble o Webflow, y alcanzar nuevas alturas.

Pero tal vez estés familiarizado con No-Code por otra vía. Tal vez seas un maestro de PowerPoint, o hayas dibujado digitalmente en MS Paint, o seas ahora una diseñadora que utiliza a diario programas como Adobe Photoshop. Eso también se parece mucho a cómo funcionan muchas herramientas No-Code: tienes una o más barras de herramientas en los bordes de la pantalla, y éstas suelen enmarcar un lienzo en el que podrás ver tu proceso mientras trabajas. Realmente no está muy lejos de eso, desde una perspectiva de diseño.

De esta manera, puedes llegar a invertir tus esfuerzos en partes con las que quizás no estés tan familiarizado, como las bases de datos o los flujos de trabajo.

Por último, es posible que hayas tenido tu primer encuentro con las plataformas adyacentes a No-Code en tu infancia. O quizás tu hijo lo esté teniendo ahora mismo. Ya he hablado de esto antes, pero en cierto modo, los videojuegos (especialmente los que permiten la creación y edición de niveles) pueden acercarse mucho al desarrollo visual o No-Code. ¿Recuerdas la creación de tu parque de patinaje en Tony Hawk Pro-Skater? Pues bien, ahí utilizabas el método de arrastrar y soltar. Hoy en día, los niños desde muy pequeños pueden experimentar los fundamentos de la programación a través de juegos como Game Builder Garage.

Y esto puede parecer una obviedad, pero tener una interfaz familiar con la que trabajar puede cambiar completamente el acercamiento a un proceso. Por eso nos inclinamos por algunas cosas en lugar de otras; por la familiaridad, la similitud, la experiencia previa y por no entrar completamente a ciegas en algo (lo que, admitámoslo, a veces también es una aventura divertida).

El No-Code realmente se está convirtiendo en algo omnipresente, con herramientas como Zapier cada día más utilizadas, aplicaciones internas hechas a partir de hojas de cálculo como la de Glide, y empresas de todos los tamaños y sectores que confían en diferentes tipos de plataformas de desarrollo visual para aumentar su productividad sin arruinarse.


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