¿Qué tan cerca está el arte del desarrollo de software?

May 24, 2021

Con cierta frecuencia nos encontramos con artículos, anécdotas o incluso frases sueltas que comparan el desarrollo de software con el arte. “Es más arte que ciencia”, dicen unos. ¿Pero realmente hay puntos de encuentro significativos entre el arte y el desarrollo de software (tanto tradicional como No-Code)? Y otra pregunta que sería importante intentar resolver es: ¿Por qué acudimos a esta comparación? ¿Qué nos llama la atención de esta?

Esta última pregunta puede encontrar una respuesta en la necesidad de hacer del desarrollo de software una actividad más atractiva para jóvenes en busca de un camino profesional.

Durante años la programación tradicional estuvo vinculada a arquetipos que incluso hoy podemos reconocer. Palabras como “nerd” se asociaban al oficio, y en su mayoría eran hombres blancos con grandes capacidades matemáticas quienes se acercaban a este campo (con algunas excepciones, evidentemente). Así que no sería desatinado pensar que, al intentar comparar un ejercicio históricamente vinculado a procesos exactos y matemáticos, con el arte —que históricamente se ha visto como un ejercicio más “libre” y menos estructurado—, se quisiera expandir el tipo de audiencia que pudiese interesarse en el desarrollo de software.

Hoy sabemos que, aunque aún existen estereotipos nocivos y anticuados de lo que se cree que es un desarrollador, el panorama de lo que este puede ser ahora es mucho más amplio, y es posible que cambios de perspectiva, como la comparación entre el arte y la programación, hayan contribuido a dicha expansión. ¡Y eso debe seguir pasando!

¿Pero entonces sí se parecen el desarrollo de software y el arte? La respuesta, al igual que el arte y la programación, es complicada.

No es fácil responder a esta pregunta, más aun cuando el significado de “arte” es tan esquivo como polisémico. ¿Hablamos del arte como una práctica de expresión humana? ¿Hablamos de arte como aquello que encontramos en museos y galerías? ¿Hablamos de arte como formas de representación de la realidad?

¿Qué es el arte realmente?

Supongamos que hablamos de arte como lo primero: como un proceso y una práctica de expresión humana. En ese sentido, ¿se acerca al desarrollo de software?

Sabemos que en la programación tradicional (y en el No-Code también), se deben seguir procedimientos rígidos, científicos y matemáticos, lo cual a simple vista alejaría a esta de las artes, ¿verdad? Y sin embargo, en el desarrollo de software encontramos un elemento propio de la expresión artística: la individualidad. Cada desarrollo es único y habla de cómo su creador piensa y construye. Esto puede ir desde cómo está escrito el código —si se trata de programación tradicional—, hasta qué combinación de lenguajes de programación o herramientas de No-Code se utilizaron. Todo este proceso de decisión es paralelo, por ejemplo, a cómo se elige cuál técnica representará de la mejor manera lo que una obra de arte quiere mostrar. Cada artista y cada desarrollador tendrían una mirada diferente sobre el asunto.

Y sin embargo, no podemos afirmar que una cosa sea el reflejo de la otra, o que en realidad el desarrollo esté más cerca de las artes que de las ciencias exactas, porque, para empezar, ¿cómo podríamos llegar a esa conclusión a ciencia cierta?

Lo que sí podemos seguir haciendo es mirar con más frecuencia al campo del otro. No porque el prado sea más verde del otro lado, sino porque las nuevas perspectivas siempre enriquecerán las distintas disciplinas. Y no solo hablamos de cómo el arte y las humanidades enriquecen el desarrollo, sino cómo los avances tecnológicos han enriquecido el mundo del arte. Desde los NFTs (que, aunque controversiales, están en boca de todo el mundo), hasta los ebooks, y el arte digital. ¡Por dios! De no ser por los avances en la tecnología, no habríamos tenido a artistas como Andy Warhol o incluso Duchamp. De no ser en parte por la invención de las cámaras, no existirían movimientos artísticos como el impresionismo. Y podríamos seguir enumerando ejemplos todo el día.

En HelloGuru creemos en tener equipos con diferentes entrenamientos y diferentes miradas. ¡Y el No-Code nos acerca más al diseño y a la experimentación (que también ocurre constantemente en el arte) que nunca antes!

¿Y tú, eres un desarrollador artístico?